CRISTOMANIA
 
 
 
 

ENERGÍA JUVENIL
"CON PACIENCIA"

Cuando somos jóvenes lo que menos tenemos es precisamente paciencia ya que vivimos en la etapa de la búsqueda, del conocimiento, del aprendizaje y desgraciadamente lo que menos tenemos es paciencia y ya ni hablemos del querer escuchar.

Para eso debemos aprender a que la paciencia es una virtud cristiana que te llevará de la mano a la maduración como persona y esta misma virtud vendrá acompañada de la presencia del Espíritu Santo, como formadora de una vida integral que te hará mejor persona y mejor cristiano. Pero para entender todo esto veamos lo siguiente seguramente nos ayudará en algo todo esto.

San Pablo exhorta a los Gálatas a que vivan en la presencia del Espíritu de Dios, ya que esta genera amor, alegría, paz, bondad, amabilidad, paciencia, fidelidad, humildad y dominio propio. Si ponemos atención a cada una de estas invitaciones podremos ver, que el vivir en la presencia de Dios, es dar un giro completamente distinto al que estamos acostumbrados a vivir.

Cuando se es joven nos sentimos desamados, incomprendidos, faltos de atención a nuestra vida, vivimos eternamente en un conflicto de vida. Y así empezamos a experimentar en nuestras vidas toda una gran avenida de posibles salidas a nuestros problemas, al caminar en nuestra vida nos daremos cuenta que muchas de esas avenidas en realidad son un sin fin de glorietas que lo único que hacen es darnos una vuelta a la circunstancia o problema que enfrentamos y todo esto se provoca en muchas ocasiones debido a nuestra falta de paciencia y sobriedad para hacer las cosas. Sino piensa por un momento esto, cuando fue la última vez que pudiste poner un alto ante una situación complicada en tu vida.

Veamos pues un ejemplo de esto, en las ciudades grandes normalmente siempre hay vías de mucha afluencia que tiene salidas a ciertos lugares que te harán llegar a tu destino pero el no saber tomar la desviación correcta te hará dar una mayor vuelta para llegar a tu destino. Así mismo nos pasa a cada uno de nosotros, cuando no sabemos que camino tomar, nos salimos en la dirección que no es la correcta y tenemos que volver al mismo lugar para tomar esa salida, esto al principio seguramente nos molestará y nos hará sentir mal pero la realidad es que si sabemos rescatar lo mejor de todo esto veremos pues que, si somos buenos discípulos o alumnos nos daremos cuenta que hemos aprendido, pero sobre todo habremos aprendido a tener paciencia y compresión con las cosas que pasan a nuestro alrededor. Para que nos ayude aún más esto veamos un poco más.

1.- Ve a otros como Dios te ve a ti.

Para poder comprender esta frase podemos leer lo que dice el evangelio en Lucas 19, 1-10 aquí nos narra la presencia de Jesús en Jericó, Jesús iba caminando por esta ciudad y entonces vivía ahí un jefe que era recaudador de impuestos de aquella ciudad su nombre era Zaqueo, una persona que tenía ganas de conocerlo y como no podía verlo subió a un árbol y mientras Jesús pasaba por ahí levantó la mirada hacia Él y le dijo, "baja enseguida porque hoy cenare en tu casa" y mientras Zaqueo hacia los preparativos de esa cena, las multitudes empezaron a criticar a Jesús debido a que iba a cenar con un pecador -recaudador de impuestos- parece muy significativo que hoy en día todavía tengamos muchas de estas actitudes en nuestras vida ya que en cuantas ocasiones hemos criticado a los demás cuando estamos dentro de la Iglesia nuestros comentarios son estos normalmente: "que hace esta persona aquí… si es así… no debería de ser hipócrita… este no es lugar para que este aquí… etc." pero en ocasiones se nos olvida que realmente Dios busca a todos aquellos que están lejos de Él, el vino por los pecadores y por los que se encontraban perdidos.

Es por esto que nuestra actitud con los demás debe ser otra, no podemos vivir en la incomprensión de los demás, debemos de ayudarnos y más como jóvenes que somos los más grandes debemos de orientar a los más jóvenes, ya que esta época de nuestra vida no atendemos a los consejos de las personas mayores, nosotros como cristianos responsables debemos asumir ese rol de hermanos crecidos en la fe y poner lo que Dios nos ha dado en nuestras vidas a través de buenas o malas experiencias para que nuestros jóvenes no tengan que pasar por lo que nosotros pasamos.

2.- Enfrenta la Crítica

Normalmente cuando escuchamos la palabra crítica dentro de los grupos tal parece que es una batalla de pedradas unos contra otros, haber cual duele más, son buenas críticas cuando estas te ayudan a evaluar el crecimiento dentro del grupo, pero no lo son tanto cuando estas se convierten en armas para destruir la fe y la esperanza, de un hermano mayor o menor en la fe. Por esto San pablo que fue consiente de esta situación les dice a los Colosenses 3,13 perdónense las faltas unos a otros y sopórtense en el amor del Señor, ya que si Jesús lo hizo y convivió con un pueblo que lo maltrato y lo humillo aún así Él con amor eterno se entrego en esa cruz para que cada uno que lo haga Señor dentro de su ser, tenga vida y la tenga en abundancia. Por eso el enfrentar la crítica te llevará de la mano a entender que es lo que busca tu hermano más joven de comunidad de Dios, ahí podremos descubrir muchos problemas de nuestros jóvenes que forman parte de los grupos juveniles, donde servimos hay que ser pacientes y atentos a todos estos pequeños detalles, para poder así, lograr mejores resultados en los jóvenes y realmente acercarlos más aún a Jesús.

3.- Para Crecer

Para crecer en nuestras vidas, deberemos aprender a utilizar nuestros momentos de prueba, ya que estos nos llevaran a formarnos en la vida. Para esto podemos leer la carta que escribe Santiago 1,2-6. Aquí Santiago nos invita a gloriarnos de estos momentos de prueba, ya que nos deben llevar a un mayor crecimiento y fortalecimiento en nuestra vida.

Para esto veamos que debemos aprender a usar varios métodos de aprendizaje en nuestras vidas, así mismo, debemos de utilizar las herramientas que Dios nos a dado a través de los dones dados por medio del Espíritu Santo, la paciencia sale como punto principal, otro don que necesitamos en esos momentos son la fe y la esperanza que se transformarán en confianza otro don o gracia por parte del Señor. Para esto debemos aprender a hablar con fe y determinación para que nuestra petición sea dada ya que Dios da en abundancia y no escatima en lo que da -claro que debemos entender que no nos ofrecerá algo que nos perjudique o nos lleve a distanciarnos de nuestra realidad- lo que Dios nos da será para la perfección nuestra que nos llevará a vivir la plenitud y el gozo, o en otras palabras nos llevará al crecimiento de nuestras vidas como personas. Pero sino tenemos esa determinación lógicamente que estaremos como las olas que van y vienen y cuando uno menos lo espera desaparecen sin haber tenido un destino final se pierden en medio de ese gran mar de dudas e indiferencia que a veces hay en nuestras vidas.

Para terminar quisiera hacerlo con un par de comentarios el primero; hay que aprender a vivir con la paciencia en nuestras vidas, no podemos vivir en un mundo donde todo sea reaccionario, donde actuemos violentamente. Antes de pensar o decir algo hay que meditarlo y veamos el daño que podemos ocasionar con una actitud así. Y para esto aunque parece medio chusco pero es una realidad, si algo aprendí de mí abuelo fue el tener paciencia sobre todo cuando uno es niño, recuerdo que en alguna ocasión lo acompañe a pescar y yo emocionado con que íbamos a pescar muchos peces era feliz, pero la realidad es otra y ahora lo entiendo varios años después, el sentarte durante largas horas esperando a que un pez caiga en el anzuelo, te ayudará a pensar y a acomodar las ideas de tu cabeza. Créeme te ayuda y bastante, pero si tu vives en las grandes ciudades como es mí caso tengo otra solución ya que no podemos salir con la caña a pescar todos los días, lo que si podemos hacer es caminar observar a los demás y entender el porque del vivir tan rápido en nuestras vidas, yo disfruto mucho cada vez que puedo salir de la oficina y caminar aunque sean un par de calles, lo disfruto porque puedo sentir los rayos del sol, el aire y puedo darme cuenta que no soy el único que tiene problemas en la vida, y lo que si agradezco es que siempre hay una salida para todas esas ocasiones en la que me encuentre en prueba.

Es así como te hago una invitación a crecer en paciencia, a que aprendas a vivir el día que estas viviendo en comprensión a las demás personas. Disfruta de los momentos difíciles para que seas capaz de aprender de ellos.Para crecer en fe, hay que hacer como la mujer que tuvo el flujo de sangre, que sólo con tocar el manto de Jesús fue sana, y la reacción de Jesús fue preguntar quien fue esa mujer que tuvo a bien a tocar el manto, sabes que ella le arranco un milagro al Señor, para ser sana así nosotros debemos crecer en fe y arrebatarle un milagro a Jesús.

Puedes escribirnos a betocristomania7@hotmail.com y tú, todavía no lo has hecho pues te invitamos a compartir algo con nosotros lo que Dios hace en tu vida escribenos. Que Dios bendiga tu vida, la tu familia y la del ministerio al que perteneces. Nos vemos su hermano en Cristo Alberto Ávila.

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cristomania10@hotmail.com

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