CRISTOMANIA
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Me inicie en la música cuando estaba en la secundaria en la estudiantina de la escuela siendo el número 1 en la clase del profesor Odón Pérez Navarro quien me invito a formar parte de su grupo que se dedicaba principalmente a tocar misas.

Me integre al coro de mi parroquia el Carmen, participe en el coro de la Parroquia de Tula. En el último año de secundaria forme parte de la rondalla de la preparatoria centro escolar Venustiano Carranza en mi natal Tehuacan, Puebla.

Amaba la música y soñaba con ser un músico destacado, ese era mi mayor anhelo. Estando un día en la clase de música el profesor Odón le puso tremenda regañiza a todos los compañeros de mi clase y me puso a mí, como ejemplo yo era el único que se sabia de memoria la canción que nos había dejado de tarea, dos días antes. Me pidió que la tocará para reafirmar su regaño y dejar claro porque yo era su consentido, le pidió a Demetrio que me acompañará en el contrabajo a Carlos Palomino y a dos compañeros más que me acompañarán en la guitarra y ¡Oh! gran decepción toque terriblemente mal no lograba ir a tiempo con el acompañamiento.

Ese día hice un descubrimiento fatal para mis aspiraciones… soy arrítmico, se repetía constantemente en mi cabeza al tiempo que en mi cerebro retumbaban las carcajadas de mis compañeros de clase y en mi mente fija la cara descompuesta por el enojo de mi tutor el profesor Odón.

En ese tiempo yo sentía que el mundo se hundía a mis pies, desee que la tierra me tragará en esos momentos. Caí en una profunda depresión, no sirves para la música, me decía y le eche la culpa a Dios, estaba enojado contra la vida y le reclamaba, lo culpaba porque me diste el gusto por la música y no me diste las aptitudes necesarias para ser el número uno. Lleno de resentimiento y de lástima por mí mismo decidí no volver a tocar más.

Me aleje de los coros de la Iglesia y deje de creer en Dios. Me dedique a la vagancia, tenía 15 años empecé a fumar, a beber; tarde dos años más en terminar mis estudios de Secundaria. Ingrese al Bachillerato en la especialidad de Contabilidad.

El gusanito por la música volvió y forme parte de un grupo de música Latinoamericana, yo tocaba el charango y la guitarra dentro de mi seguía la lucha terminar la carrera de contador o la música. Dudaba a que me voy a dedicar… para que soy bueno, para que vine a este mundo… y tome la decisión de dedicarme a la música, me traslade al Distrito Federal (Cd. De México), con la intención de estudiar música, hice examen en dos escuelas y fui rechazado.

Aumento el coraje y la frustración pero no me di por vencido, me enseñe a tocar la quena y aprendí a tocar las zampoñas con el deseo de demostrar que si podía ser músico.

Pensaba que las circunstancias y la vida estaban en contra mía y estaba dispuesto a contradecirlas y por supuesto mantenía a Dios fuera de mi vida. Me declaraba Ateo con la presunción de la juventud y animado por algunas lecturas y los “amigos” de ese tiempo.

Afirmaba que Dios no existía, que eran patrañas. Que Dios era un estado mental, que era un concepto inventado por el hombre para dominar a través del miedo y criticaba duramente a las religiones, haciendo mía esa frase que dice “que las religiones son el opio del mundo”

El rencor, la desesperanza, el miedo, la soledad y la frustración eran mis compañeras inseparables el alcohol y la droga eran mis placeres.

Uno de esos días un amigo músico al ver como vivía me invito a un trabajo espiritual, durante semanas platico conmigo hasta que me convenció de asistir.

En ese retiro comprendí el amor de Dios, comprendí que Él me había dado el don de la música y que me había dado ciertas limitaciones para que yo ejercitara cualidades. Entendí dentro de mi corazón que el don de la música no me lo dio para ser el número uno sino para Glorificarle a Él.

Entendí que desde hacía muchos años Él me había llamado para formar parte de su trabajo, que era su obrero y mi vida empezó a tener sentido y empezó a tener grandes cambios.

Marcos Pacheco tiene grabadas 14 producciones que se destacan por tener temas populares pero interprétados con el toque de la música latinoamericana.

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