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Octubre
del 2002 Primera quincena
"¿POR
QUÉ A MÍ?"
Una
hormiga caminaba por el campo, al tratar de saltar una ramita,
cayó en un agujero. Era bastante profundo para ella. Un
poco aturdida se preguntó: -¿Por qué
me tenía que pasar esta desgracia?, sí existen
millones de hormigas ¿por qué tenía
que pasarme esto?, ¿Por qué a mí?.
Mientras
la hormiga se preguntaba todo esto, pasó por ahí
un oso hormiguero que al darse cuenta de la presencia de la hormiga
pensó: -Seguro que ahí habrá muchas hormigas
más. Su trompa se introdujo por el agujero y aspiro tan
fuerte que la hormiga no pudo sujetarse de nada y viajó
vertiginosamente por la trompa del oso hormiguero.
Mientras
estaba atrapada en medio del huracán que la aspiraba se
volvió a cuestionar: -Esto no es justo, tanta desventura,
soy tan desgraciada, tan débil y con grandes problemas.
La hormiguita lloró y se dejó llevar por su destino.
En unos minutos
no pudo ver donde se encontraba; todo ahí era oscuridad.
La hormiguita
se sintió perdida, supo que había llegado su final,
entonces volvió a llorar con más fuerza. Fue así
como escuchó otro llanto muy débil. Se quedó
callada, no estaba sola...en la oscuridad había alguien
más... No era la única hormiga en ese lugar.
-¿Quién
eres? Pregunto la hormiguita.
-No, ¿Quién
eres tú? Contestó aquella voz.
El llanto
se detuvo para dar paso a una serie de preguntas ¿Y
si esa voz se tratara de un animal más feroz?, ¿Si
aquel ser tuviera la capacidad de ver en la oscuridad?, tendría
más ventaja sin duda.
Así
que volvió a lamentarse por su suerte.
-¡Cobarde!
Gritó, ¡Si deseas acabar conmigo hazlo ya!
Un silencio
invadió el espacio cavernoso, interrumpiéndose con
una tenue vocecilla.
-Tu eres
quien desea acabar conmigo.
Repentinamente el miedo se esfumó, las dudas se dispersaron.
Se trataba de otra hormiga, quien también se encontraba
dentro del estómago del Oso hormiguero.
-Estamos
atrapadas. Contestó la tenue voz.
Las dos hormigas
comprendieron instintivamente que debían hacer algo para
salir.
Una de ellas
propuso -Si caminamos en dirección contraria al viento
¿puede que encontremos la salida?
Unos momentos
fueron suficientes para aceptar la propuesta, aunque la misión
era muy riesgosa implicaba más que trabajo y esfuerzo,
era exponer toda su habilidad e inteligencia.
Cada una
de ellas se cuestionaba su suerte -¿Por qué a mí?
Se preguntaban.
Mientras
llevaban acabo tan impresionante labor se iban sintiendo más
seguras. Poco a poco fueron percibiendo esa fuerza tan especial
que nos dan las desgracias.
Por fin llegaron
a la salida y escaparon con relativa facilidad.
Estando fuera
de peligro y en tierra firme compartieron su experiencia.
-Mi día
fue terrible desde que empezó. Dijo una de ellas.
-Qué
casualidad el mío también, solo que... hoy también
he conocido la mayor felicidad.
-¿Cómo
puedes decir esto después de lo que nos acaba de suceder?
Casí morimos y poco faltó para ser devoradas.
-Tienes razón,
pero lo que hoy aprendí es que soy frágil y valiente.
Porque salí
adelante en una situación en donde todo estaba en contra
mío.
Soy feliz
porque tengo vida y porque te encontré a ti.
La hormiga
que siempre se quejaba de su suerte comprendió la importancia
de aquellas palabras.
-Nunca más
volveré a lamentarme por mi destino, ahora puedo decir
que soy una hormiga muy afortunada. Porque te encontré
a ti y tú me encontraste a mí.
PARA REFLEXIONAR
DESPUÉS DEL CUENTO:
¿En
donde estás ahora?, ¿En los campos?, ¿En
la ciudad?, ¿En el interior de algo muy oscuro?...o ¿Haz
logrado salir de aquello que parecía imposible?.
A lo mejor
con esa amarga experiencia te haz dado cuenta de lo fuerte y lo
valiente que eres.
No te detengas,
sigue luchando que aún hay muchos obstáculos por
vencer, confía en Dios que Él todo lo puede y recuerda
que en las adversidades siempre encontraremos a alguien en donde
apoyar nuestro hombro.
Nos reunimos
la siguiente semana.
Gracias por
escribir a:
rafasalomon@hotmail.com
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