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reflexiones
de Rafa
febrero
de 2001 Segunda semana
"Un
nuevo amanecer"
Todas
las mañanas Lucía tarda dos horas en estar lista, el ritual inicia
con la gran aventura de bajar de la cama. Debe avanzar en medio
de las cobijas y acercarse lentamente al filo arriesgando su vida
para después en un movimiento preciso alcanzar la silla de ruedas.
Después de hacer un sin fin de movimientos con su silla de ruedas,
logra salir al trabajo.
El amanecer para José Luis es sin duda una fantasía, sabe que
ya es hora porque los ruidos de la gran ciudad lo indican. Nunca
será deslumbrado por la bombilla eléctrica y nunca dirá "apaguen
la luz, necesito cinco minutos más". Porque no tiene el sentido
de la vista. Y su más grande ilusión es ver aunque sea un destello
de luz.
El pequeño Rosendo dibujará una sonrisa leve, pues su rostro no
le permite articular mucho y estirará sus brazos pidiendo el regazo
de su madre. Solo tiene cinco años y lo único que desea es ponerse
de pie... solo levantarse, pero sabe que es un reto y que debe
luchar por conseguirlo...su cuerpo se niega a responderle. Un
nuevo amanecer para intentarlo una vez más.
Juan que no conoce la palabra fracaso se levanta apenas comienza
a destellar los primeros rayos de sol y con la ayuda de su único
pie derecho se viste, se peina y sale a la calle en un vehículo
diseñado por él mismo en el que se desplaza hacia el taller donde
dibuja con mucho jóvenes como él, solo que algunos lo hacen con
una mano, con la boca, con el hombro o con un par de extremidades
que distan mucho de ser brazos o piernas.
Amigo: Hoy quise ponerte varios ejemplos de personas que no se
han dado por vencidas, de personas que no se dejan vencer aunque
el viento no sople a su favor. Todos ellos existen y están entre
nosotros esperando un nuevo amanecer. Muchas veces tu y yo nos
preocupamos demasiado por nuestros "pequeños" problemas diarios
y creemos que la vida no nos ha dado la recompensa que necesitamos.
Pensemos un poco en el gran esfuerzo que hacen todas las personas
que no cuentan con un cuerpo como el tuyo o como el mío y veamos
que su pasión por vivir y sus ganas de salir adelante son sin
duda un ejemplo de tenacidad y valentía.
Abrir los brazos al nuevo amanecer que Dios nos ha regalado, en
nuestras diferentes formas de vivir es un regalo invaluable que
muchas veces no valoramos por "nuestros problemas"...así que pensemos
en Lucía, José Luis, Rosendo y Juan que esperan con todo su amor
el día que viene para demostrarse que no todo está perdido.
Eres muy especial y me gustaría leer tu opinión. Escribe a rafasalomon@hotmail.com
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